Unitree G1: Robot en construcción, yeseros no impresionados (aún)

El robot humanoide G1 de Unitree ha decidido que es hora de ensuciarse las manos —o al menos intentarlo— en un oficio que se ha resistido con uñas y dientes a la automatización durante siglos: la albañilería. En esta nueva prueba de concepto, vemos al robot asumiendo el trabajo más farragoso de enlucir grandes superficies mediante teleoperación; es decir, que todavía hay un humano “manejando los hilos” desde una distancia prudencial y, sobre todo, libre de polvo. Por ahora, los profesionales del sector pueden respirar tranquilos: para los remates de precisión y ese acabado impecable que exige la vista, el talento y la maña de un experto siguen siendo insustituibles.