Justo cuando pensábamos que el bipedismo era la frontera final, el robot humanoide G1 de Unitree ha decidido calzarse unos patines y darnos una lección de agilidad. El bot se desliza sin despeinarse sobre patines de línea, cuchillas de hielo e incluso un monociclo, demostrando que la forma ideal para un robot de propósito general es, básicamente, aquella que cumpla su misión con el mayor estilo posible. Pero no se equivoquen, esto no es solo un truco de feria; es una demostración técnica de primer nivel sobre el control motor y el equilibrio en tiempo real del G1. Todo apunta a que, para las futuras plataformas robóticas, las piernas podrían acabar siendo poco más que una sugerencia.
