El reparto de última milla en China tiene un nuevo dueño absoluto: la furgoneta autónoma. Como queda patente en esta recopilación, minucias como el cemento fresco, las hordas de motocicletas o el propio código de circulación son meras sugerencias en su imparable carrera hacia la eficiencia logística.
Gigantes de la talla de JD.com, Alibaba y Neolix ya han desplegado miles de estos vehículos con autonomía de Nivel 4 (L4), convirtiéndolos en parte del paisaje urbano en más de 30 ciudades. Sin embargo, sus algoritmos de navegación parecen haber decidido que la ruta más corta es siempre una línea recta, sin importar qué —o quién— se atreva a cruzarse en su camino.