El humanoide de Honor debuta con un moonwalk impecable

En una maniobra que bascula entre la genialidad técnica y el surrealismo más absoluto, el gigante chino Honor ha decidido que la mejor carta de presentación para su primer robot humanoide en el Mobile World Congress 2026 era marcarse un moonwalk impecable. Mientras el resto de la industria se obsesiona con la logística de última milla y la manipulación de precisión, Honor parece más interesado en que su autómata sea el rey de cualquier pista de baile de los ochenta. Todavía no tenemos muy claro cuál es el objetivo final de este despliegue, pero su sentido del espectáculo es incontestable. El fabricante de smartphones ha irrumpido en el ruedo de la robótica por la puerta grande y con un estilo que ya quisieran para sí muchos veteranos del sector.