¡Ajusten sus circuitos, amigos! El Poznań Motor Show 2025 acaba de subir de nivel, y el gran protagonista no tiene cuatro ruedas, sino cuatro patas metálicas. El perro robot de Omoda Jaecoo se ha robado el show, y no se limita a posar para las fotos: este canino biónico se marca backflips y juega con los niños con una naturalidad pasmosa.
Había que ver las caras de asombro de los más pequeños al interactuar con esta mezcla de mascota, acróbata y prodigio tecnológico. Es la prueba definitiva de que los salones del automóvil están mutando: ya no se trata solo de caballos de fuerza, sino de diseñar experiencias que nos hagan vibrar a todos. Al fin y al cabo, ¿quién se conforma con un coche de toda la vida cuando puede tener un mejor amigo robótico capaz de dejar a cualquiera con la boca abierta?