Justo cuando creíamos que el mercado de los robots cuadrúpedos estaba saturado, Deep Robotics ha decidido dar un golpe sobre la mesa con el Lynx S10. Con un peso pluma de menos de 20 kg, este “perro” metálico es capaz de alcanzar velocidades superiores a los 8 m/s —dejando atrás a cualquier esprinter olímpico— y, por si fuera poco, puede operar de forma coordinada en enjambres (un detalle que no resulta inquietante en absoluto, claro). Equipado con certificación IP66 y una habilidad asombrosa para escalar peldaños cubiertos de escombros, el S10 no ha nacido para ser tu nueva mascota. Su verdadera vocación es el trabajo sucio en entornos hostiles donde los humanos, sencillamente, preferiríamos no poner un pie.
