Conozcan al GENISOM L2, un cuadrúpedo híbrido con ruedas capaz de merendarse pendientes de 40 grados y obstáculos de 70 cm como si fueran pecata minuta. Aunque el fabricante saca pecho con una carga estática máxima de 150 kg —ideal si lo que buscas es una mesa de cuatro patas ridículamente cara—, su capacidad real de carga en movimiento es de unos sólidos 16 kg. Esta mula robótica de nueva generación está más que lista para patrullar polígonos industriales; eso sí, ni se te ocurra pedirle que cargue con el rack de servidores entero mientras se desplaza.