Este humanoide no renuncia a su trabajo ni bajo presión

Empujar a un compañero de trabajo suele ser motivo de despido fulminante, pero al Unitree G1, equipado con la nueva IA Workhorse, parece no importarle lo más mínimo. Este sistema ha logrado dominar la manipulación de cuerpo completo aprendiendo directamente de demostraciones humanas, eliminando de un plumazo la necesidad de esos complejos procesos de remapeo de movimientos (retargeting). Lo que más impresiona es su resiliencia: el robot sigue clasificando cajas, atrapando objetos al vuelo e incluso superando obstáculos mecánicamente después de que un investigador le propine un empujón de los que quitan el aliento. El futuro de la logística en almacenes acaba de volverse mucho más persistente… y a prueba de golpes.