El Yangwang U9 de BYD parece haber llegado a la conclusión de que los baches son cosa del populacho. En una demostración de fuerza (y de muelles), este superdeportivo eléctrico saltó de forma autónoma más de seis metros de irregularidades a 120 km/h. Gracias a los superpoderes de su suspensión activa DiSus-X, el U9 —esta vez sin conductor— nos enseña una tecnología que podría ser la salvación definitiva para nuestras maltrechas carreteras o, simplemente, el “truco de fiesta” más costoso del planeta. Sea como sea, Elon, te toca mover ficha.