El cartel para el próximo Mundial de robótica promete emociones fuertes, con el T2 de Booster Robotics y el Atlas de Boston Dynamics dándolo todo en el campo. Tenemos un duelo de altura: por un lado, un veterano curtido en mil batallas de la RoboCup; por el otro, un aspirante obsesionado con el parkour que presume de un equilibrio casi sobrenatural. Está claro que el futuro del “deporte rey” se juega a dos patas y, muy probablemente, va a requerir un suministro industrial de WD-40.