AheadForm acaba de presentar al Origin M1, un humanoide masculino cuyo hiperrealismo roza lo inquietante. Al parecer, el mundo necesitaba un compañero sintético con esa expresión perpetua de quien no aprueba tus decisiones vitales. Si bien la textura de su piel y sus microexpresiones son un prodigio técnico indiscutible, su gesto por defecto desprende un aura muy específica: la de alguien que acaba de ver tu historial de navegación y te está juzgando en el más absoluto de los silencios.