HIVE Robots y la cadena de supermercados danesa føtex, integrante del Salling Group, han comenzado a poner a prueba robots humanoides para la reposición de estanterías tras el cierre de sus tiendas. Tras anunciar su alianza el pasado marzo, HIVE ha empezado a detallar estas sesiones de prueba en entornos reales, lanzando además un programa de socios para 2027. La jornada nocturna de reposición se perfila como el escenario ideal para la robótica, aunque, por ahora, el factor humano sigue siendo una pieza clave del engranaje.
El piloto original utiliza hardware humanoide suministrado por Unitree, con operadores humanos que enseñan a las máquinas cómo manipular los productos. El programa actual para retail de HIVE combina inteligencia artificial con “telepilotos” remotos y su plataforma de control y datos Heimdall. El modelo de negocio no se basa en la venta del robot, sino en el alquiler de horas de servicio: los minoristas contratan franjas operativas que incluyen la máquina, los pilotos, el mantenimiento y los informes de rendimiento. Por el momento, no se han hecho públicos los precios por hora.
La hoja de ruta actual es más realista que la clásica promesa de autonomía total inmediata. La primera fase operativa consiste en un robot y un teleoperador dedicado; a esta le seguirá una fase con tres robots supervisados por dos operadores. El objetivo final —un solo operador gestionando varios robots— llegará más tarde, a medida que la IA asuma el grueso del trabajo. Según el comunicado de la alianza entre HIVE y føtex, las pruebas iniciales se realizan de noche, con las tiendas cerradas y en un entorno controlado. Estamos ante un despliegue por etapas con supervisión humana constante, lejos de ver ejércitos de robots deambulando sin vigilancia por los pasillos.
¿Por qué es esto importante?
Las estanterías de los supermercados se diseñaron para humanos, los productos varían constantemente y reponer los estantes bajos sigue siendo una tarea tediosa, por muy sofisticado que sea el robot que la realice. HIVE está testando si un servicio humanoide puede adaptarse a este entorno preexistente para liberar al personal de la tienda y que este pueda centrarse en la atención al cliente. El éxito se medirá por la fiabilidad de la reposición y por la viabilidad económica del sistema, incluyendo el coste de los operadores remotos. El programa de socios para 2027 abre la puerta a pruebas a mayor escala, pero aún está por ver si los números cuadran o si la autonomía total dejará de ser un horizonte lejano.

