Realbotix presenta Echo: el humanoide de 60.000 dólares

Realbotix Corp., una compañía con un largo historial en la creación de humanoides hiperrealistas, acaba de presentar a Echo, su nueva línea de robots impulsados por IA diseñados para el acompañamiento social, la educación y el bienestar. La empresa ya ha abierto el periodo de reservas para una primera hornada de producción prevista para 2027, posicionando a Echo como un compañero interactivo de alta gama en un mundo que se enfrenta a una “epidemia global de soledad”.

La línea Echo llega en dos formatos muy distintos, tanto en forma como en precio. La versión de escritorio, pensada para quienes prefieren un compañero estático, parte de los 11.200 € ($11,950). Por otro lado, el modelo de cuerpo completo disparará la factura hasta los 56.500 € ($59,950). Y si quieres que tu robot te mire de verdad a los ojos, el sistema de visión opcional “Vinci” para reconocimiento facial añade otros 23.500 € ($24,950) a la cuenta. Esto sitúa el precio final en algo menos de 80.000 € por un amigo robótico capaz de recordar tus conversaciones pasadas y tus preferencias personales.

Según Realbotix, Echo cuenta con expresiones faciales sorprendentemente humanas, personalidades personalizables y soporte para más de 100 idiomas. La compañía planea una producción inicial extremadamente limitada para la segunda mitad de 2027: apenas 225 unidades de escritorio y tan solo 25 modelos de cuerpo completo. En un ejercicio de transparencia (o quizás de cautela extrema), Realbotix advierte en su web que algunas de las imágenes mostradas son representaciones generadas por IA, lo que significa que el producto final podría no encajar milimétricamente con esas fotos de catálogo tan glamurosas. La empresa ya ha confirmado que exhibirá la línea Echo en el CES 2027 de Las Vegas.

¿Por qué es esto importante?

Realbotix está ejecutando un giro estratégico muy calculado, alejándose de sus polémicas raíces en la robótica para adultos para adentrarse en el floreciente y mucho más aceptable mercado de los robots sociales y de servicio. El precio, aunque prohibitivo para el ciudadano de a pie, resulta competitivo si lo comparamos con otros humanoides sociales avanzados como Ameca, de Engineered Arts, cuyo coste para instituciones se estima en unos 235.000 €.

Al poner el foco en aplicaciones como el cuidado de personas mayores, el apoyo emocional y la rehabilitación, Realbotix apuesta a que una IA con cuerpo físico puede ofrecer algo que los asistentes en pantalla simplemente no pueden igualar. Esa tirada de producción tan reducida sugiere que se trata de un primer paso prudente para tomarle el pulso al mercado. Toda la industria robótica estará pendiente de ver si una empresa conocida por llevar al límite el “valle inquietante” (uncanny valley) en un sector, puede reinventarse con éxito como proveedora de compañeros serviciales y entrañables.