Aleph Surgery recauda 7,5M$ de a16z para crear un cirujano IA

En un giro de los acontecimientos que podría acabar jubilando el pulso de acero de los mejores cirujanos del mundo, la startup Aleph Surgery ha salido de su fase de sigilo (el famoso stealth mode) por la puerta grande, anunciando una ronda de financiación pre-seed de 7,5 millones de dólares. La inversión ha estado capitaneada por el peso pesado del capital riesgo Andreessen Horowitz (a16z), con la participación de otras firmas de renombre como BoxGroup y Valkyrie Ventures. El objetivo de la compañía es tan audaz como disruptivo: construir el primer robot quirúrgico verdaderamente autónomo, capaz de aprender mediante la observación y de perfeccionarse con cada intervención.

La visión de Aleph, detallada por su cofundador Ryan McGuire, pone el foco en un problema crítico del sistema sanitario: la extrema escasez y el prohibitivo coste del talento quirúrgico especializado. A diferencia de los sistemas robóticos actuales —que, en esencia, son herramientas de teleoperación extremadamente sofisticadas—, Aleph está diseñando un sistema capaz de “adquirir, pulir y transferir habilidades quirúrgicas a lo largo de millones de procedimientos”. En el vídeo que acompaña al anuncio, se puede ver a su sistema “v1” practicando suturas de forma totalmente autónoma, una tarea tan fundamental como delicada que constituye la base de cualquier operación.

La startup se ha propuesto conquistar uno de los nichos laborales más valiosos y regulados del planeta, apostando a que la “IA física” (Physical AI) puede hacer por la cirugía lo que el software hizo en su día por la gestión de la información. Se trata de una apuesta a largo plazo que busca crear un “cirujano escalable”, en un contexto donde formar a un profesional humano requiere más de una década de estudio y una inversión de millones de euros.

¿Por qué es esto un punto de inflexión?

No estamos ante otra startup de robótica del montón; es un ataque directo a la cúspide de la destreza manual y el conocimiento experto del ser humano. Mientras que el grueso de la inversión en “IA física” se ha concentrado hasta ahora en la logística y la fabricación, Aleph apunta directamente al quirófano, un entorno donde el margen de error es inexistente y las apuestas no podrían ser más altas.

El éxito de una aventura de este calibre supondría un cambio de paradigma en la medicina global, democratizando potencialmente el acceso a intervenciones quirúrgicas de alta calidad independientemente de la geografía del paciente. Sin embargo, el camino está sembrado de obstáculos técnicos, éticos y regulatorios que hacen que el desarrollo del coche autónomo parezca un proyecto de instituto. Aun así, con una ronda pre-seed tan robusta y el respaldo de inversores de primer nivel, Aleph Surgery ya tiene el capital necesario para empezar a coser su visión del futuro. Habrá que seguirles la pista de cerca para ver si, a la hora de la verdad, tienen buen ojo clínico.