La firma china de robótica UBTECH ha irrumpido con fuerza en el mercado de los humanoides de consumo con el lanzamiento de su serie UWORLD U1, presentada el pasado 30 de junio en Shenzhen. La compañía no se ha andado con chiquitas a la hora de promocionarlo, calificándolo como el “primer robot humanoide ultra-biónico de tamaño real fabricado en serie en el mundo”. Y las cifras parecen respaldar su optimismo: el día del lanzamiento ya contaban con más de 13.361 pedidos. El precio de salida para este compañero futurista se ha fijado en 119.800 RMB (unos 15.200 € al cambio) para el modelo base.
Dando un giro radical a sus raíces industriales —donde reinaban modelos como el Walker S2—, UBTECH ha decidido orientar la línea U1 directamente al gran público bajo un lema que roza lo inquietante: “Amor Infinito”. La serie se divide en tres niveles: el U1 Lite (un torso parcial), el U1 Pro (cuerpo completo) y el exclusivo U1 Ultra. No esperen verlos en una cadena de montaje; estos robots han sido diseñados para el acompañamiento. Cuentan con una piel de silicona de un realismo asombroso y un modelo de lenguaje de gran tamaño (LLM) “consciente de las emociones”, capaz, según la empresa, de reconocer más de 20 estados emocionales con una precisión del 90%. Los modelos de tamaño real están disponibles en versiones masculina (183 cm) y femenina (168 cm), y presumen de 88 grados de libertad para lograr movimientos mucho más fluidos y naturales.
Aunque el U1 no te va a fregar los platos —no está diseñado para las tareas del hogar—, se presenta como el bálsamo definitivo contra la soledad, capaz de mantener conversaciones profundas y ofrecer apoyo emocional. La empresa incluso ha anunciado la “Iniciativa de Compañerismo Humano-Robot”, con planes para donar 100 unidades personalizadas a colectivos vulnerables. Estas unidades podrían incluir replicación facial y de voz en 3D de personas específicas para fomentar el vínculo.
¿Por qué es esto importante?
UBTECH no se ha limitado a mostrar un prototipo resultón en un vídeo editado; ha anunciado una producción en masa, un precio de venta real y una cifra de reservas que marea. Se trata de un desafío comercial directo a los grandes nombres del sector, como Tesla o Figure AI, cuyos proyectos suelen quedarse en la fase de demostración. Al apostar por el mercado del “acompañamiento”, UBTECH está jugando una carta arriesgada. Si esos 13.361 pedidos se convierten en ventas reales y las entregas se materializan en septiembre, podríamos estar ante la validación de una nueva categoría de consumo multimillonaria. Sin embargo, el éxito de esta apuesta depende de una sola pregunta: ¿está el público dispuesto a pagar el precio de un coche compacto por un robot que promete “amarte incondicionalmente” pero que no sabe sacar la basura? La industria observa con atención para ver si estamos ante el amanecer de los compañeros robóticos o ante un descenso sin frenos al valle inquietante.
