Justo cuando pensábamos que el tren del hype de los robots humanoides se tomaba un respiro en boxes, Brett Adcock, CEO de Figure AI, Inc., ha decidido echar más leña al fuego enseñando a uno de sus retoños a conducir. En un post de X con su habitual tono desenfadado, Adcock compartió un vídeo de un humanoide de Figure al volante, respondiendo a la pregunta retórica: “¿Meterías alguna vez a un humanoide en un coche para que lo conduzca?”.
En las imágenes se ve a un robot de Figure, probablemente el modelo Figure 01, circulando con total parsimonia por lo que parece ser el parking de la compañía a bordo de un vehículo eléctrico utilitario. El robot gestiona los pedales de aceleración y frenado, aunque no lancemos las campanas al vuelo todavía: para girar utiliza un pomo acoplado al volante, lejos aún de la destreza manual de un conductor de escape profesional. Estamos menos ante un Grand Theft Auto y más ante un “Grand Theft Carrito de Golf”. Aun así, la demostración es una muesca más en el cinturón de logros de una empresa que no deja de crecer, y que ya cuenta con una alianza estratégica con BMW para trabajar en sus líneas de montaje.
¿Por qué es esto importante?
Aunque enseñar a un robot a conducir un carrito de golf vitaminado pueda parecer una anécdota en la era de los vehículos autónomos de alta tecnología, la demostración es un símbolo potentísimo del progreso en la robótica de propósito general. El objetivo aquí no es reinventar la rueda ni fabricar un coche mejor, sino crear un robot capaz de operar las herramientas y máquinas en un mundo diseñado por y para humanos; y un vehículo no es más que una herramienta móvil extremadamente compleja. Esta capacidad de interactuar con nuestra infraestructura, desde una cafetera hasta un coche, es el Santo Grial de los humanoides. Figure está mandando un mensaje claro: sus modelos de IA son cada vez más capaces de enfrentarse a tareas dinámicas y no estructuradas que definen el mundo real, acercándose un paso más a ese despliegue de “miles de millones de unidades” que Adcock tiene entre ceja y ceja.
