En lo que solo puede describirse como un sprint de fabricación espoleado por el frenesí del mercado, 1X Technologies ha levantado una fábrica de robots humanoides en el tiempo récord de tres meses. El movimiento llega después de que la empresa —que cuenta con el respaldo de OpenAI— se viera desbordada por una auténtica marejada de más de 10.000 reservas de su androide NEO en apenas cinco días tras su lanzamiento.
La nueva “NEO Factory”, ubicada en Hayward (California), ya está operativa y cuenta con una capacidad de producción declarada de 10.000 humanoides al año. En un claro alarde de músculo logístico, 1X afirma que se trata de la “fábrica de robots humanoides con mayor integración vertical de Estados Unidos”, donde componentes críticos como motores, baterías y sensores se diseñan y fabrican internamente. Esta estrategia busca meterle el turbo al desarrollo y esquivar los cuellos de botella en la cadena de suministro que suelen lastrar a otros proyectos de hardware.
La firma noruego-estadounidense, que tiene en su accionariado a gigantes como OpenAI y Tiger Global, está posicionando a NEO como un robot de consumo listo para el hogar, lo que supone un giro radical frente al enfoque puramente industrial de la mayoría de sus competidores. El robot bípede, que mide aproximadamente 1,65 metros y presume de un peso “pluma” de unos 30 kg, ya se puede reservar por un precio de 20.000 dólares o mediante una suscripción mensual de 499 dólares.
¿Por qué es esto importante?
No estamos ante una simple empresa corriendo para satisfacer pedidos; es una señal inequívoca de que el mercado teórico de los robots humanoides se está transformando rápidamente en un campo de batalla real y extremadamente lucrativo. Mientras competidores de la talla de Tesla planean sus propias megafactorías, el despliegue relámpago de 1X en la zona de la Bahía demuestra una ambición agresiva por escalar basándose en la demanda real.
La velocidad de ejecución —construir una fábrica en un solo trimestre— sienta un precedente nuevo y, para ser sinceros, un tanto vertiginoso para la industria. Demuestra que el gran desafío ya no es solo diseñar un robot capaz de caminar, sino ser capaz de fabricar y desplegar miles de unidades sin tropezar con tu propia logística. La carrera de los humanoides ha comenzado oficialmente, y 1X acaba de dar un pistoletazo de salida de 10.000 unidades.

