Brett Adcock (Figure) revela Hark: el futuro de la IA personal

Al más puro estilo de “emprendedor en serie” que no conoce el descanso, Brett Adcock, fundador y CEO de Figure AI, ha descorrido el velo de su última aventura: Hark. Se trata de una nueva compañía que nace con la ambiciosa meta de construir “la inteligencia personal más avanzada del mundo”. Y Adcock no anda con rodeos: va a financiar el proyecto de su propio bolsillo con la friolera de 100 millones de dólares. El anuncio llega apenas unos meses después del sonado Translation not available (es) , lo que hace que Hark se sienta como un “clavo que saca a otro clavo” de proporciones épicas.

La empresa ha debutado con un vídeo de estética impecable y minimalista que promete un sistema capaz de ver, escuchar, hablar e incluso “tocar e influir en el mundo”. El plan de Hark es apostar por una integración vertical absoluta, desarrollando internamente desde los modelos de IA fundacionales hasta “dispositivos de hardware nativos y a medida”. El objetivo, según explica Adcock, es crear una inteligencia que aligere nuestra carga cognitiva pensando como nosotros y, en ocasiones, incluso por delante de nosotros.

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Hark ya cuenta con un equipo de unos 45 ingenieros y diseñadores, tras haber “pescado” talento de primer nivel en gigantes como Apple, Meta, Google y Tesla. Un detalle que no ha pasado desapercibido es que el diseño está liderado por Abidur Chowdhury, quien anteriormente trabajó en el iPhone Air en Apple. Esta agresiva política de fichajes y la estrategia —muy al estilo de Cupertino— de integrar estrechamente hardware y software sugieren que Hark no busca ser una aplicación más, sino sentar las bases de una plataforma de computación totalmente nueva.

¿Por qué es esto importante?

El movimiento de Adcock al lanzar Hark mientras sigue liderando Figure es un auténtico alarde de poderío estratégico, creando una sinergia perfecta: Figure construye los cuerpos de la IA, mientras que Hark desarrolla los cerebros. El proyecto representa una apuesta firme a que el próximo gran salto de la inteligencia artificial requiere hardware diseñado específicamente para ella, y no solo software ingenioso embutido en dispositivos actuales. Aunque el anuncio rebosa visión pero escasea en detalles técnicos, la promesa de “liberarnos” de los “grilletes electrónicos” de la tecnología actual es muy potente. Está por ver si Hark nos entregará una IA personal verdaderamente revolucionaria o simplemente un asistente digital muy caro, pero con sus primeros modelos de IA previstos para este verano, no tendremos que esperar mucho para salir de dudas.