Si presumías de tener un pulso de acero, el último ingenio de Sony Group Corporation está aquí para ponerte a prueba. La compañía ha presentado en la conferencia ICRA 2024 un prototipo de robot asistencial para microcirugía cuya carta de presentación fue, nada más y nada menos, que suturar un grano de maíz. Una proeza de destreza que hace que enhebrar una aguja parezca un juego de niños. Sin embargo, el vídeo viral es solo la punta del iceberg: en un experimento realizado en febrero de 2024 en la Universidad Médica de Aichi, el robot permitió que personal médico no especializado en microcirugía lograra conectar con éxito vasos sanguíneos animales de apenas 0,6 mm de diámetro.

No estamos ante un cirujano autónomo, sino ante una sofisticada herramienta de teleoperación diseñada para potenciar las capacidades humanas. El sistema traduce los movimientos de la mano del cirujano —quien utiliza un controlador de alta sensibilidad similar a un lápiz— a los instrumentos miniaturizados del robot, filtrando los temblores naturales y permitiendo una precisión casi sobrehumana. El operador visualiza el campo quirúrgico a través de un microvisor OLED 4K estereoscópico, aprovechando el vasto legado de Sony en tecnología de imagen. Una de las innovaciones clave es la capacidad del robot para intercambiar automáticamente sus diminutos instrumentos quirúrgicos, una función pensada para eliminar las interrupciones y retrasos que suelen lastrar los procedimientos asistidos por robot convencionales.
¿Por qué es esto un cambio de juego?
La super-microcirugía, que implica intervenir nervios y vasos que a menudo no llegan al milímetro de ancho, es una disciplina de élite dominada por un grupo muy reducido de especialistas. El prototipo de Sony no busca desplazar a estos expertos, sino democratizar sus habilidades. Al crear un sistema que otorga a no especialistas la capacidad de realizar tareas increíblemente delicadas, Sony ataca un problema crítico: la escasez global de cirujanos altamente capacitados, agravada por una fuerza laboral que envejece. Esta tecnología podría hacer que procedimientos complejos que salvan vidas sean más accesibles, consistentes y eficientes en todo el mundo.
Actualización: Entra en escena Qoly Corporation
El proyecto ha dado un paso de gigante hacia su comercialización. Ha nacido oficialmente Qoly Corporation, una nueva empresa destinada a acelerar el desarrollo e implementación de esta innovadora tecnología robótica.
Qoly ha anunciado que ha recaudado 1.800 millones de yenes (aproximadamente 11,6 millones de dólares) en una ronda de financiación de Serie A. La ronda ha sido liderada por Fast Track Initiative, Inc. y MedVenture Partners, Inc., con una participación destacada de la propia Sony Group Corporation y del Banco de Desarrollo de Japón Inc. (DBJ).
La nueva entidad heredará los avances tecnológicos gestados durante la fase de investigación médica de Sony. La misión de Qoly es clara: abordar los desafíos clínicos y mejorar la calidad de vida de los pacientes (QOL) evolucionando los procedimientos quirúrgicos. Al centrarse en la comercialización de este asistente de microcirugía, Qoly pretende demostrar que el pulso más firme en el quirófano del futuro cercano bien podría ser uno robótico, disponible para hospitales de todo el planeta.













