¡Vaya, vaya! Parece que los ambiciosos sueños robóticos de Tesla se han topado con un bache considerable. El gigante de los coches eléctricos ha pisado el freno a fondo en la producción de Optimus, haciendo una parada técnica para darle a su ayudante humanoide un lavado de cara. Según el medio chino LatePost Auto, este rediseño podría llevar hasta dos meses. Lo sentimos, Elon, pero tu objetivo de producción masiva para 2024 acaba de recibir un contundente “error 404”.
Esta pausa viene aderezada con su buena dosis de drama, ya que Milan Kovac, el cerebro original del proyecto Optimus, ha abandonado el barco. Ahora, el vicepresidente de Software de IA de Tesla, Ashok Elluswamy, ha tomado las riendas, decidido a pulir los flecos antes de escalar la producción. ¡Un auténtico juego de las sillas, pero con circuitos y actuadores!
Nuestro colega metálico, Optimus, está lidiando con problemas que nos suenan muy, muy humanos: articulaciones que se calientan como una estufa (¡¿sofocos robóticos?!), manos blandas (¡incapaz de aplastar una simple lata de refresco!), una esperanza de vida limitada (¿quizás un plan de jubilación anticipada para robots?) y una batería que dura menos que un caramelo en la puerta de un colegio (¡me suena a mi propio smartphone!). Actualmente, Optimus se dedica a mover baterías en los talleres de Tesla con una eficiencia que no llega ni a la mitad de la de un trabajador humano. ¡Menudo ‘premio a la participación’! Pero tranquilos, Tesla está sudando la gota gorda para que Optimus sea algo más que un pisapapeles de lujo. ¡Quién sabe, a lo mejor la versión Gen 3 nos prepara el café mientras hace sus pinitos con las baterías!













