La gran carrera tecnológica por el trono del robot humanoide

¡Beep boop, humanos! Parece que la revolución robótica ya está aquí, y esta vez tiene una cara sospechosamente parecida a la nuestra. Los grandes titanes de la tecnología se han enzarzado en una partida de póker de altísimos vuelos para ver quién construye el mejor humanoide. Es como una versión distópica de “Crea tu propio peluche”, pero con mucho más silicio y bastantes menos abrazos.

Según un informe reciente de CB Insights, los gigantes del sector se están lanzando de cabeza al “valle inquietante” del desarrollo robótico. Desde Digit, el robot que ya recorre los almacenes de Amazon, hasta el ambicioso proyecto Optimus de Tesla, queda claro que estas empresas creen que el futuro camina sobre dos piernas y tiene una mirada desconcertantemente vacía.

Pero, ¿por qué conformarse con fabricar robots cuando puedes hacerlos incómodamente humanos? Apple está explorando el terreno de los humanoides para el hogar inteligente; al parecer, Siri no nos daba suficiente repelús por sí sola. Google, por su parte, se ha aliado con Apptronik y está aprovechando el músculo de DeepMind, suponemos que para crear máquinas capaces de ganarnos al Go mientras nos hacen la colada. Incluso Meta se ha apuntado al bombardeo con la creación de una nueva unidad específica para humanoides. Porque si hay algo que el mundo necesita, es un robot con el sello de Facebook siguiéndote por el pasillo y preguntándote si quieres etiquetarte en la vida real.

Para no ser menos, OpenAI está inyectando capital en la firma de robótica 1X, a la vez que sopesa construir sus propios autómatas. Casi puedo imaginar la escena: “Oye, ChatGPT, diséñame un cuerpo”. “¡Por supuesto! ¿Lo quieres con o sin el módulo de crisis existencial de serie?”.

Mientras desfilamos hacia este “mundo feliz” de asistentes androides y colegas mecánicos, es imposible no preguntarse: ¿estamos creando aliados útiles o a nuestros futuros soberanos? Solo el tiempo lo dirá. Por si acaso, me encontraréis en mi búnker, practicando mi mejor imitación de ser humano. Ya sabéis, por lo que pueda pasar.