Tesla Optimus aprende de videos y ya saca la basura

El robot Optimus de Tesla ha decidido que ya basta de coreografías virales y ha empezado a hincar los codos en las tareas del hogar. En su última demostración en vídeo, el humanoide aparece cumpliendo con éxito el rito sagrado de bajar la basura. “No me paso el día bailando, ¿vale?”, bromea la cuenta oficial del robot en redes sociales, demostrando que hasta las máquinas con inteligencia artificial pueden desarrollar cierto sarcasmo sobre la conciliación laboral.

Detrás de lo que parece una tarea mundana se esconde un hito tecnológico de calado en el aprendizaje robótico. Según Milan Kovac, del equipo de IA de Tesla, Optimus ya es capaz de aprender directamente de vídeos de humanos realizando tareas en internet. Este avance es crucial en la carrera por la autonomía: permite que los robots adquieran nuevas habilidades “bebiendo” de demostraciones humanas ya existentes, en lugar de depender exclusivamente de complejos y lentos datos de entrenamiento mediante teleoperación. Es, en esencia, un atajo evolutivo para la máquina.

El equipo de Tesla ha perfeccionado un sistema capaz de transferir el conocimiento de los vídeos humanos al hardware del robot. Por ahora trabajan con perspectivas en primera persona, pero el objetivo es saltar a vídeos aleatorios en tercera persona sacados de la red. Este enfoque hereda la filosofía del Full Self-Driving de Tesla, combinando grabaciones del mundo real con simulaciones de alta fidelidad. Una vez aprendida la lección, basta una orden en lenguaje natural —ya sea por voz o texto— para que una única red neuronal multitarea ejecute la acción. A medida que Optimus se adueña de las tareas domésticas, la frontera entre la ciencia ficción y la cotidianidad se vuelve cada vez más borrosa, aunque, seamos sinceros, la mayoría de los mortales preferiría que su asistente robótico empezara por limpiar el baño antes que por sacar la bolsa de basura.